jueves, 12 de agosto de 2010

Una Emocionante Aventura

   Emocionante, esa es un palabra acertada para describir una aventura por comenzar. En sí misma la palabra emoción no denota significado alguno, uno puede decir que algo es emocionante pero no estaría describiendo que tipo de emociones entran en juego en esa declaración.
   Es por esto que creo acertado decir que esta nueva aventura, en la que me he de embarcar en tan solo 12 días, es emocionante; después de todo cuando nos encontramos de cara con una aventura no podemos resumir en una sola palabra lo que estamos sintiendo, si no que usamos esta tan peculiar palabra para dar un indicio de que ni nosotros mismos estamos muy seguros.
   Si tengo que llenarla de significado yo mismo, creo que pondría adentro, ansiedad, miedo, alegría, tristeza y mucho entusiasmo, emociones que se enfrentan cuando lo desconocido es lo que está tocando nuestra puerta. Valdría aclarar que en su mismo origen, emoción, del latín emovere significa producir movimiento, un movimiento que desde la psicología se describe como una reacción o estado de ánimo ante algo. Entonces que es lo que produce mi movimiento, pues un viaje a lo desconocido. No, no a lo desconocido por el hombre, a lo desconocido para mí.

   Para entender de que estoy hablando debería recapitular un poco las cosas y llevarlos atrás al día en que nací, verán fue ese mismo momento.....Solo bromeo, no es para nada tan épico. Retrocedamos a Noviembre del 2009: la clases ya habían finalizado en la Escuela de Arqueología de la UNCa en la que yo había terminado de cursar mi último año de la carrera. Ahí estaba yo en la puerta de la escuela en un día como cualquier otro, aprovicionándome de material de estudio para rendir los finales, cunado un póster me llamó la atención. El póster extendía las invitaciones para anotarse a un programa de intercambio de estudiantes universitarios llamado Erasmus Mundus, del cual nunca había escuchado antes pero cuyo nombre me interesó.